Fernández Marín responde a las acusaciones del PSOE

Aquí nadie se puede extrañar ya del juego sucio que los socialistas de Iznalloz utilizan para defender su círculo. Los acontecimientos ocurridos el pasado día 30 de marzo, tras la celebración del Pleno, demuestran hasta qué punto están en peligro los concejales de la oposición, que acuden a cumplir con su labor de fiscalización y control de la gestión municipal. 

Un alcalde, cargado de odio y rencor contra todo aquello que no sea de su color, no evitó la grave agresión verbal que un fanático del socialismo, perdón, de la “socialdemocracia”, realizaba cada vez que mi persona estaba en el uso de la palabra. Esto no viene de ahora, viene ocurriendo desde hace años, pero nunca había llegado tan lejos, en sus acusaciones y descaro.

La pronta acusación del PSOE en un panfleto a la ciudadanía nos da pie para pensar que todo estaba cuidadosamente preparado de antemano. La sarta de mentiras vertidas contra mí, incluyendo lo ocurrido, demuestra que tienen mucho de mentes enfermas, de odio, de rencor, de desprecio. Durante toda la noche, los dirigentes del PSOE de Iznalloz estuvieron maquinando la forma de aprovechar el incidente para cargarse al Potage.

Esa misma noche del viernes en la que sucedieron los hechos interpuse la denuncia correspondiente por difamación y acusación falsa en el Cuartel de la Guardia Civil de Iznalloz.

Conocedores al día siguiente de esta denuncia se fueron corriendo al médico, alegaron golpe en la oreja por puñetazo, y con este papel, se fueron a la Guardia Civil y denunciaron el hecho. Habían pasado ya cerca de 24 horas. ¿Curioso verdad?

La fórmula utilizada fue darle la vuelta a la verdad. Su militante fanático, de agresor, pasó a ser el agredido; de injuriador, pasó a ser el insultado y de atacante pasó a ser el atacado. Pero había que hacer las cosas para que parecieran verdad.

Mientras que unos desempeñaban su papel de testigos falsos, otros se dedicaban a redactar un panfleto, poniendo de vuelta y media a mi persona. Era sábado cuando esto ocurría. Por eso las imprentas estaban cerradas. Pero qué casualidad, la fotocopiadora del Ayuntamiento, parece ser que estaba libre para ellos. Sin escrúpulo de ningún tipo, utilizaron lo público para tratar inútilmente de defenestrar a un concejal, aprovechándose de un desafortunado incidente, propiciado por un alcalde que tenía totalmente desprotegido el Pleno, pues no había seguridad, y toleró complacidamente que un militante suyo, increpara de malas maneras, a lo largo del desarrollo del pleno, a un concejal del Ayuntamiento.

Queda patente así la inmoralidad del alcalde. Que vio en el hecho un momento ideal para atacar rastreramente a mi persona, utilizando toda la saña posible contra mí. Sin llegar a haber visto nada claro, pues todo ocurrió en décimas de segundo, el alcalde y su segundo, y su tercera, por ese simple motivo actuaron de testigos falsos en el Cuartel, y en el Juzgado, pues no merecen otro título. Si lo ocurrido, que pueda tener importancia, ocurrió en una fracción de segundo, dado que los insultos fueron recíprocos, difícilmente podrían saber estos individuos lo que realmente pasó, puesto que estaban en otros menesteres, por lo tanto son, evidentemente testigos falsos.

La realidad de lo ocurrido es que tras el Pleno, ellos se disponían a celebrar una Junta de Gobierno, y trataban de que, uno de sus concejales, que se encontraba en no muy buen estado, no se les fuera. Por lo tanto era imposible estar en misa y repicando, por lo que todo ha sido urdido premeditadamente, con la finalidad de hacer daño.

Cada día resulta más patente que puede ocurrir algo en este pueblo, de persistir la actitud despótica de algunos socialistas. Lo ocurrido tras el pleno, tiene sus alimentadores.

Lo sucedido no ha sido por casualidad. Es otro ataque más a mi persona. Los socialistas de Iznalloz no paran de utilizar todos los cartuchos disponibles contra mí. Ahora bien, uno tras otro se les van volviendo en contra. Ni pactos con el PP. Ni Plan Parcial ejecutado. Ni IU ha desaparecido. Ni han podido jubilarme y mucho menos, les salió bien el robo de votos en las municipales. Todas sus críticas se han vuelto siempre contra ellos mismos.

Estoy plenamente convencido de que lo intentarán una y mil veces más, pero también afirmo con toda firmeza que ninguna de ellas les servirá de nada. Contra la honestidad se estrellarán todos los torpedos. Piden mi dimisión amparándose en un triste incidente, y tras haber manipulado descaradamente los hechos. Pero yo pido la dimisión de Mariano Lorente por motivos muchísimo más justificados, como son el haber llevado a Iznalloz a la más espantosa de las miserias, el haber hecho desaparecer totalmente la cultura local y por originar deudas por encima de los 10 millones de euros. Y no pagarlas.

Quiero dejar aquí bien claro que no tengo animadversión personal contra nadie. Que no siento nada distinto, a lo que se puede sentir de las diferencias políticas. Que no me avergüenzo de nada cuanto he hecho hasta hoy, por este que es y será siempre mi pueblo, por Iznalloz. Y como no puedo cambiar mi manera de ser seguiré siempre vigilante, fiscalizaré hasta el detalle la labor municipal y denunciaré todo lo que sea criticable. Antes con IU, mi partido de toda la vida, y ahora circunstancialmente, en el PIMOG, me permito hacer mía la frase del Ché Guevara “Hasta la victoria siempre”.

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